manifestar mi propia perplejidad
Diseñado por Studio.st
Online gracias a Bitacoras.com
Domingo, 24 de abril de 2005
A veces los timbres suenan estridenten, con exceso de dedos apretando en el llamador, llega a quemarse o, al menos, el olor a calor excesivo se transmite por el aire desde el auricular por el que respondo a la nariz que husmea, siempre husmea. Las narices siempre husmean, cuando se sientan en un parque público hasta cuando las nubes se elevan y cantan que desde las cuevas llueva, todo lo que pueda llover. Los que llaman de esa manera, acuciante, desesperada, compugida, dolida, necesitan algo que no poseen, su llamada es erótica. La erótica, lo erótico, cualquier acción donde demostramos que hay algo que no poseemos y precisamos, que optamos a conseguirlo con la esperanza de obtenerlo aunque la realidad nos haga constatar que ha sido imposible. Todo acto también. En cualquier acto erótico evidenciamos que lo que amamos no lo tenemos y así lo buscamos y tratamos de conseguirlo. En ocasiones creemos hallarlo en una persona determinada, con la que nos volcamos y a la que ascendemos a los cielos de la lujuria y la dominación. Al momento, vemos que no posee la tal persona aquello que necesitamos, porque ni nosotros sabemos qué precisamos. Persistimos sin duda en la búsqueda. Lo más erótico que existe es la búsqueda de todo lo que necesitamos y nos constituye como nosotros, nos da esencia, la viviencia de nuestra vida, de nuestra existencia. Todo el mundo llama a nuestra puerta para pedir el calor que nosotros no tenemos. Lo siento amor, hoy tampoco sé darte lo que debo, ¿qué es lo que debo donar a tu vida? Sigo oculto en la biblioteca, leyendo, como un mal marx, como el marx menor, por cierto, y hago que todo sea material a falta de existencia que construir.
Por: JM. Prado - Antúnez | General | Comentarios (1) | Referencias (0)
Llaman al teléfono. Silencio. Sólo se oye una respiración. Husmean a través del hilo telefónico. Quieren saber qué ocurre en esta casa. O quieren compañía de un extraño que les hable con urgencia. O quieren escuchar la pregunta que son incapaces de formularse: ¿quién es?
Luis Amezaga | 25-04-2005 16:02:44